Esté atento a estos signos comunes
El cáncer de mama es uno de los tipos de cáncer más comunes en mujeres, aunque también puede afectar a los hombres. Detectarlo a tiempo puede marcar una gran diferencia en el tratamiento y en las posibilidades de recuperación. Por eso, es fundamental conocer las señales más comunes y prestar atención a cualquier cambio en los senos.
A continuación, te explicamos de forma sencilla cuáles son los signos a los que debes estar atenta y qué hacer si notas algo inusual.
1. Bulto en el seno o en la axila
Una de las señales más comunes del cáncer de mama es la aparición de un bulto o masa en el seno o en la axila. Generalmente, estos bultos no duelen y tienen una textura firme, aunque también pueden ser blandos. Si notas algo que antes no estaba ahí, es importante acudir a un médico para que lo revise.
No todos los bultos son cáncer, pero es mejor comprobarlo para estar segura.
2. Cambios en la forma o tamaño del seno
Si notas que uno de tus senos ha cambiado de tamaño, forma o se ve diferente al otro, puede ser una señal de alerta. También debes prestar atención si un seno se hincha o se ve más firme que de costumbre.
Estos cambios no siempre son visibles, por lo que es recomendable autoexplorarse frente a un espejo con frecuencia.
3. Cambios en la piel del seno
La piel del seno también puede mostrar señales del cáncer. Algunas de las más comunes incluyen:
- Enrojecimiento.
- Hoyuelos o textura similar a la piel de una naranja.
- Engrosamiento de la piel.
Estos cambios pueden parecer leves, pero no deben ignorarse. Podrían indicar que hay una alteración en los tejidos internos del seno.
4. Secreción por el pezón
La secreción por el pezón, especialmente si es de color rojizo, marrón o transparente y aparece sin apretar el seno, puede ser una señal de cáncer. Esto es más preocupante si solo ocurre en un seno y si no estás embarazada ni amamantando.
5. Cambios en el pezón
Otro signo de alerta es un cambio en la forma o posición del pezón. Por ejemplo, si se hunde hacia adentro (pezón invertido), si se ve más plano de lo normal o si cambia de dirección.
También se debe prestar atención si el pezón presenta descamación, costras o irritación que no mejora con el tiempo.
6. Dolor persistente
Aunque el dolor en los senos puede deberse a muchas causas no relacionadas con el cáncer (como el ciclo menstrual), un dolor persistente, localizado y sin causa aparente debe ser revisado por un médico. El cáncer de mama generalmente no causa dolor en sus primeras etapas, pero no se debe descartar si hay molestias prolongadas.
La importancia de la autoexploración y los chequeos médicos
La autoexploración mensual es una herramienta muy útil para conocer tu cuerpo y detectar cambios a tiempo. Lo ideal es hacerlo una vez al mes, preferiblemente unos días después del periodo menstrual, cuando los senos están menos sensibles.
Además de la autoexploración, es fundamental realizarse chequeos médicos regulares y mamografías según las recomendaciones del médico, especialmente a partir de los 40 años o antes si hay antecedentes familiares.
Opciones de tratamiento
Si se diagnostica cáncer de mama, existen varias opciones de tratamiento, y la elección dependerá del tipo de cáncer, su etapa y la salud general de la persona. Entre las opciones más comunes están:
- Cirugía. Puede ser una lumpectomía (donde se retira solo el tumor) o una mastectomía (donde se retira todo el seno).
- Radioterapia. Usa rayos de alta energía para destruir las células cancerosas.
- Quimioterapia. Medicamentos que se administran por vía oral o intravenosa para eliminar células cancerosas.
- Terapia hormonal. Se usa si el cáncer es sensible a las hormonas.
- Terapias dirigidas. Medicamentos que atacan específicamente las células cancerosas sin dañar las células sanas.
El tratamiento suele ser más efectivo cuando el cáncer se detecta en sus primeras etapas, lo que refuerza la importancia de la detección temprana.